Sin cláusula gatillo – Petroleros negociarán aumentos salariales en torno al 15%

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Los petroleros arreglaron el año pasado un 20% de aumento salarial con cláusula gatillo por inflación. Ese acuerdo tiene vigencia hasta la liquidación salarial de marzo, en los primeros días de abril. Los gremios reclaman que desde las liquidaciones de febrero se active el gatillo por inflación.

Aranguren armó un cónclave y juntó a las empresas con los dos gremios de Vaca Muerta.

El ministro de Energía, Juan José Aranguren, llamó a una reunión a los gremios y los empresarios involucrados en la extracción de petróleo y gas en Vaca Muerta en la antesala de la apertura de la paritaria de los trabajadores del sector. El conclave se desarrolló en un escenario marcado a fuego por el avance judicial contra la cúpula del Sindicato del Petróleo y el Gas Privado de Neuquén, Río Negro y La Pampa, encabezado por Guillermo Pereyra, y el plan empresarial para seguir achicando sus costos, entre los que los salarios pesan fuerte.

La escenografía de la previa a la paritaria se completa con el imperativo que bajó el Gobierno, y conforma a los empresarios, de no exceder el 15 por ciento en los aumentos que se otorguen a los trabajadores ni conceder cláusulas de actualización por inflación. Los sindicatos irán al menos por una cláusula de revisión a fin de año para comparar la suba con el avance del índice de precios.

La paritaria petrolera de 2017 se cerró con posterioridad a la firma de la denominada adenda al Convenio Colectivo de Trabajo de los petroleros que se desempeñan en los pozos de gas y petróleo de Vaca Muerta, que significó en la práctica de pérdida de al menos el 30% de los ingresos que preveía el convenio original para la mano de obra.

Las empresas entonaron un grito de guerra al cielo, con escala en la oficina principal de la cartera porque aseguran que en los yacimientos no ha sido lisa y llana la aplicación de la adenda. Los sindicalistas, en cambio, dicen que los cambios al convenio se cumplieron a rajatabla.

Este año apareció un nuevo punto de conflicto. Varias empresas les dieron bonos compensatorios a su personal en los pozos en pago por actividades que habían sido restringidas en la adenda. Los empresarios adjudicaron esa conducta a presiones de las segundas líneas del sindicato de Pereyra. El gremialista no sólo desmintió esas versiones también cuestionó el pago del bono porque “no pasó por la discusión con el sindicato”.

Los petroleros arreglaron el año pasado un 20% de aumento salarial con cláusula gatillo por inflación. Ese acuerdo tiene vigencia hasta la liquidación salarial de marzo, en los primeros días de abril. Los gremios reclaman que desde las liquidaciones de febrero se active el gatillo por inflación.

La mejora por la cláusula gatillo debieran percibirla los afiliados al gremio antes de que se acuerde el aumento para el año en curso.

El cónclave convocado por Aranguren con los empresarios y sindicalistas se desarrolló la semana pasada y lo que se conoció de él fue expresado por Pereyra, quien fue a la reunión con Manuel Arévalo, líder de los petroleros jerárquicos, mientras desde la industria sólo se deslizaron algunos trazos del encuentro sin grabadores encendidos cerca.

La relación entre las patronales y los representantes de los trabajadores del petróleo está tensa como pocas veces desde que Aranguren desembarcó como ministro del gobierno de Mauricio Macri, en diciembre de 2015. Esto, a pesar (o como consecuencia, según quién lo analiza) de que las expectativas actuales para los negocios con los no convencionales son tremendamente mejores que las que había durante el primer año de la gestión del ex presidente de Shell en Argentina al frente del Ministerio.

La mayoría de los representantes de los gremios articulan que este año el panorama es diferente, hay algunas empresas que empezaron a otorgar beneficios fuera del ámbito de las paritarias y esto está provocando desigualdad porque se genera fuera de las paritarias nacionales.

“Esta anomalía la vamos a emparejar hacia arriba”. La declaración corresponde al líder sindical Guillermo Pereyra sobre el pago de algunas petroleras, “dos o tres”, dijo, de un bono extra a sus trabajadores sin aviso al gremio.

 

Fuente: LM Neuquén

Revista petroquímica