Residuos petroleros: Neuquén sumará cuatro rellenos de seguridad

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Se trata de sitios para la disposición final de desechos de la industria. Hay una firma que ya está operando y otras tres que están en distintos procesos de habilitación. Los requisitos ambientales que deben cumplir están en el decreto provincial N° 2.263.

Por Marías del Pozzi  –  La empresa de Servicios Ambientales de Neuquén (SAN) es la firma ya obtuvo el permiso para operar en el predio.

Ante la creciente generación de residuos peligrosos de la industria del gas y petróleo producto de los desarrollos no convencionales de la Cuenca Neuquina, las empresas operadoras de desechos ambientales buscan aumentar la capacidad de procesamiento.

Hay tres empresas tratadoras que están en proceso de obtener las habilitaciones y decretos para poder construir y operar los rellenos mientras que la empresa Servicios Ambientales del Neuquén (SAN) es la única que está operando.

A finales de marzo la compañía Treater obtuvo el decreto provincial que lleva la firma del gobernador, Omar Gutiérrez, para comenzar a construir el relleno. La empresa Ecopolo ya lo había obtenido hace meses y lo está construyendo. La última firma, que aún le están evaluando el estudio de impacto ambiental, es Indarsa.

En las plantas de tratamiento de residuos especiales cuentan con un sitio -relleno de seguridad- especialmente diseñado y acondicionado para el depósito permanente en el terreno, de residuos no procesables, no reciclables, no combustibles que mantienen características de peligrosidad.

La idea es aumentar la capacidad de la provincia en cuanto a soluciones de residuos peligrosos”.

Fuentes de la subsecretaría de Ambiente de Neuquén.

“Esto no significa que se está cambiando la forma de operar, el decreto provincial 2.263 de 2015 habla de generadores, transportistas y operadores de residuos y ahí dentro figuran las plantas móviles que son las que están a nivel de locación, las fijas, que son las plantas, y después los sitios de disposición final. Y lo que hace fundamentalmente el decreto es darle un marco procedimental administrativo nuevo a lo que sería la aprobación para que se pueda desarrollar estas obras de los rellenos”, detalló un alto funcionario de la subsecretaría de Ambiente de Neuquén, ante la consulta de “Energía On”.

En números

200

hectáreas tiene uno de los sitios destinados para el relleno de seguridad que tiene operativo la empresa SAN.

El incremento de rellenos de seguridad no significa que las plantas fijas no se utilizarán más, todo lo contrario, incluso antes de depositarlos las plantas pueden reducir el hidrocarburo de los residuos.

“Las plantas van a seguir estando, en tanto que son utilices para reducir la peligrosidad del residuo. Nosotros elaboramos el marco político para el empresario decida invertir en esta actividad con la que intentamos atender la demanda de Vaca Muerta”, expresó.

Por último, desde la subsecretaría destacaron que la provincia será la que más rellenos de seguridad tendrá en el país. “Para el año que viene Neuquén va a tener cuatro rellenos, y en el país hoy hay uno en Bahía Blanca, uno en Córdoba que no está operativo por una inundación. Nosotros tendremos cuatro”, cerró la fuente.

Dos decretos y una minuciosa evaluación ambiental para poder operar

El 25 de marzo se publicó el decreto que habilitó a la empresa Treater a iniciar con la obra de su planta de disposición final de residuos especiales donde estará el relleno de seguridad.

Y para poder comenzar a operar necesitan otro decreto. Sin embargo, para llegar a estas últimas instancias, las empresas deben cumplir un exigente proceso de evaluación por la autoridad de aplicación.

En primer lugar se presenta un estudio de impacto ambiental en la subsecretaría de Ambiente. Nosotros lo evaluamos y, si está todo bien, antes de emitir la licencia pasa por varias áreas e instituciones”, indicaron desde la subsecretaria de Ambiente.

El estudio pasa por el Consejo de Planificación y Acción para el Desarrollo, por el ministerio de Producción e Industria, por el ministerio de Energía y luego por la subsecretaría de Recursos Hídricos.

“Una vez que pasó por todos esos lugares el expediente vuelve a la subsecretaría. Se hace la audiencia pública donde se le presenta a la comunidad el proyecto. Una vez cerrado eso se emite la licencia ambiental y luego el gobernador aprueba la construcción por decreto”, expresó la fuente.

Cuando se termina la obra, la subsecretaría de Ambiente realiza una inspección en el lugar para corroborar que todo lo declarado coincide con lo que se construyó. Si está todo bajo las normas que indica la normativa provincial, se vuelve a enviar al gobernador para que se emita otro decreto.

“El último paso es gestionar el Certificado Ambiental Especial, que es el que tienen todos los generadores, transportistas y tratadores y recién ahí pueden comenzar a operar”, detallaron desde Ambiente.

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