Nación y Gutiérrez se echan la culpa por el caos en el corredor petrolero de Vaca Muerta

Todavía no se explota ni el 3% del yacimiento y las rutas ya están colapsadas. Cómo es el plan de obras para los próximos años.

Como un espejo al caos logístico que genera la cosecha récord en el ingreso al puerto de Rosario, el boom de Vaca Muerta está colapsando las rutas neuquinas, que ya son un verdadero dolor de cabeza para las empresas petroleras.

Si bien no sorprende el déficit de infraestructura argentino, el hecho de se genere un cuello de botella en prácticamente los únicos dos sectores productivos que registran números positivos explica parte de las dificultades para promover la inversión privada.

El caso del mega yacimiento hidrocarburífero es paradigmático, ya que su explotación recién comienza -apenas cubre entre un 2% y un 3% de su superficie- y aun así la fila de camiones para ingresar a sus principales nodos es interminable.

Los más importantes son la ciudad de Neuquén y el pueblo de Añelo, los cuales están separados por un trayecto en torno a los 100 kilómetros que con suerte pueden realizarse en dos horas y media.

Sucede que la principal vía de comunicación es la ruta provincial número 7, un camino de mano y contra mano que se caracteriza por sus constantes fisuras, ahuellamientos, desprendimientos de calzada y descalce de banquinas.

«Nos agarró desprevenidos», confiesan desde Nación e inmediatamente le pasan factura tanto al gobierno anterior como a la administración provincial a cargo de Omar Gutiérrez. «Se habla de Vaca Muerta hace 10 años pero hasta ahora nadie había hecho nada», justifican.

La única obra que está ejecutando la provincia es la repavimentación de la 7, que terminaría en mayo, aunque todos reconocen que «quedará corta». Desde Neuquén sostienen que no tienen los recursos suficientes y el Senador del MPN Guillermo Pereyra pidió un fondo de reparación histórica destinado a infraestructura que compense a la provincia por el crecimiento generado gracias a su yacimiento.

Lejos de acceder a este requerimiento, en la Rosada destacan que por una cuestión de responsabilidad ante esta «oportunidad histórica», elaboraron un «master plan» que tiene en cuenta a todo el complejo de rutas del «Corredor Petrolero», a raíz de la inacción del gobierno neuquino.

Vialidad Nacional ya está construyendo una autovía paralela (RP 51) que unirá la 7 desde Vista Alegre hasta el cruce con la 8 (ver mapa). Consiste en unos 28 kilómetros de doble carril por sentido que tendrán un costo de 1.500 millones de pesos y estarían terminados para agosto. Sin embargo, el caos vehicular no se solucionaría hasta extender esta autovía hasta Añelo, una segunda parte que recién está en proceso de diseño y estiman poder licitarla a finales de año.

Construcción de la autovía en la ruta provincial 51

El problema es que el crecimiento de Añelo fue exponencial. Pasó de ser un pueblo inhóspito a la capital de Vaca Muerta. Allí se localizan casi todos los trabajadores y los insumos que posteriormente se distribuyen a cada pozo.

Se calcula que cada noche duermen entre 10.000 y 15.000 petroleros en containers, que se suman al personal que viaja sólo durante el día para después volver a Neuquén capital.

A su vez, este también es el lugar de la planta de procesamiento de arenas silíceas de YPF, que necesita de miles de viajes de camiones para poder abastecerla de uno de los principales insumos de esta actividad.

En rigor, los volúmenes son tan grandes y están creciendo a una velocidad tal, que en el sector aseguran que «no hay posibilidad de que todo el transporte llegue por caminos», tornando «indispensable» al famoso tren Norpatagónico.

Esta obra tantas veces postergada por el descalabro de las tasas que atentó contra todos los PPP finalmente dará su primer paso el próximo 24 de abril. Allí se licitarán los cupos de carga que cada petrolera deberá reservar a fin de arrojar cierta previsibilidad a la empresa que tendrá a su cargo la concesión ferroviaria.

Pero lógicamente, hasta la inauguración del tren -que demoraría unos cuantos años- se están ensayando una serie de alternativas para aminorar el caos vehicular. Por ejemplo, se pavimentará la ruta 67, actualmente de ripio, que corre paralela a la 7 entre Vista Alegre (conectando con la futura autovía 51) y la Circunvalación de Neuquén.

«Va a solucionar la mitad del problema», prometen desde Vialidad en referencia al ingreso y egreso de la capital de esta provincia. Según indicaron a este medio, la obra se licitará a mitad de año y tendrá una duración de 18 meses a un costo de $700 millones, con la posibilidad de convertirse en autovía en una segunda etapa.

Esto permitirá evitar la ciudad de Centenario, que es uno de los parques industriales más importantes del sector petrolero y que se encuentra atravesado completamente por la ruta 7.

Por otro lado, se está trabajando para que todo el eje horizontal (Ruta 22) que atraviesa un conjunto de ciudades donde viven más de 500.000 personas a lo largo de 150 kilómetros entre Neuquén y Río Negro esté terminado en forma de autovía para 2021.

Finalmente, se está diseñando una repavimentación y extensión de la ruta 152 para que llegue hasta Barda del Medio y funcione como una vía alternativa entre Buenos Aires y Vaca Muerta. La misma tendría la ventaja de ahorrar unos 80 kilómetros al trayecto y conectar con la ruta nacional número 5, que está contemplada dentro de los proyectos PPP como futura autovía.

https://www.lapoliticaonline.com/nota/118763-nacion-y-gutierrez-se-echan-la-culpa-por-el-caos-en-el-corredor-petrolero-de-vaca-muerta/

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