En dos años la inversión de las empresas petroleras cayó un 38% y se destruyeron 8.289 empleos. El 36% corresponden a Neuquén

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En la provincia de Neuquén la masa salarial perdida desde finales de 2015 asciende a 12.672 millones de pesos y explica el 67% de la pérdida de masa salarial total.

En materia de empleo, el sector petrolero en la última década resultó ser, proporcionalmente, uno de los de mayor dinamismo, primero en materia de creación de puestos de trabajo, y luego en materia de destrucción de una gran cantidad de ellos

La dinámica social y económica de las regiones petroleras es muy sensible y en extremo vulnerable a los acontecimientos de esta actividad. En primer lugar, los ingresos del Estado están fuertemente ligados a la evolución de la producción de gas y petróleo, por el peso de las regalías en los presupuestos provinciales. En segundo lugar, la llegada de grandes contingentes de trabajadores y trabajadoras en épocas de expansión de la actividad reorganiza ciudades y poblados completos. A eso se le suma, como se trata de asalariados y asalariadas de ingresos relativamente altos, que el efecto sobre diferentes actividades urbanas se ve amplificado. Por otra parte, la pérdida de estos empleos, en épocas de retraimiento de la actividad, tiene un efecto irreversible sobre la calidad de vida de los trabajadores y trabajadoras: nuevas casas han sido construidas, diferentes lazos de sociabilidad en el nuevo territorio desarrollados y han abandonado sus lugares de origen.

Para aportar al debate sobre el estado e implicancias del sector hidrocarburífero, Taller Ecologista (Rosario) y OPSur (Buenos Aires y Neuquén), en el marco de EJES – Enlace por la Justicia Energética y Socioambiental, presentan el informe “Uselo y tirelo. Empleo petrolero en la Argentina no convencional”.

El 30,5% de los trabajadores petroleros se encuentra, según datos del Ministerio de Trabajo para el segundo trimestre de 2017, en la provincia de Neuquén. El 15,7% de los trabajadores registrados en el sector privado de Neuquén, pertenecían a esta actividad.

Los ingresos de los trabajadores petroleros neuquinos representan, según datos del Ministerio de Trabajo para el segundo trimestre de 2017, un 32,6% de la masa salarial total de los trabajadores privados registrados de la provincia.

En el período 2012-2017, la provincia de Neuquén, con 21.923 millones de dólares, concentró el 47% de las inversiones del país y  el 57% de los empleos creados en el sector hidrocarburífero nacional.

En los dos primeros años de gestión del nuevo gobierno nacional la inversión de las empresas petroleras cayó un 38% y se destruyeron 8.289 empleos en este sector. El 36% de los empleos perdidos corresponden a la provincia de Neuquén.

En la provincia de Neuquén la masa salarial perdida desde finales de 2015 asciende a 12.672 millones de pesos y explica el 67% de la pérdida de masa salarial total. En el año 2016, los ingresos por regalías de la provincia de Neuquén fueron de 11.600 millones de pesos. La pérdida de los trabajadores en dos años, fue superior a un año completo de ingresos por regalías.

Las pérdidas de empleos por un lado y la caída del 16% del salario real por otro, ubican a los trabajadores petroleros en la larga lista de perdedores de la política energética implementada por la gestión de Macri y Aranguren, avalada por el sindicato de Petroleros Privados conducidos por el senado Pereyra y el gobierno provincial en el acuerdo que implementó la adenda al Convenio Colectivo de Trabajo.

En el marco del retraimiento de las inversiones, las compañías del sector interesadas en la explotación no convencional presionaron para la firma de un acuerdo junto al gobierno y al sindicato que modificó varios elementos de las relaciones laborales de la actividad para el caso específico de la explotación no convencional: se dejaron de remunerar las horas “taxi” (tiempo de traslado hasta el pozo), se incorporó la modalidad de contrato de trabajo por plazo determinado, se amplió la realización de horas extras, se redujeron las dotaciones técnicas de personal, se amplían las restricciones de trabajo por situaciones de peligro como la noche o los vientos fuertes.

El comienzo de la caída del poder de compra de los trabajadores petroleros se da en 2012, cuando en el resto de los rubros la economía nacional incrementaban la capacidad adquisitiva de sus salarios. Este mismo año, comienza la explotación del yacimiento Vaca Muerta en nuestro país. Quizás haya que indagar en las prácticas laborales de la actividad para encontrar allí si la producción no convencional está necesariamente asociada a remuneraciones más bajas de la actividad y con mayor precarización

Las pérdidas de empleos por un lado y la caída del 16% del salario real por otro, ubican a los trabajadores petroleros en la larga lista de perdedores de la política energética implementada en los últimos dos años.

EJES es una articulación de organizaciones involucradas en el debate energético y socioambiental de la Argentina, y es motorizada por Observatorio Petrolero Sur (Buenos Aires y Neuquén) y Taller Ecologista (Rosario).

Desde una mirada interdisciplinaria, federal y atenta a los múltiples niveles, abordamos fundamentalmente el megaproyecto Vaca Muerta, teniendo en cuenta las políticas públicas, territorios y poblaciones implicadas en el largo plazo. De forma estratégica, hacemos foco en los ángulos económico-financieros y de justicia socioambiental, a través de los cuales buscamos exponer las implicancias negadas de la obstinación hidrocarburífera y proponer escenarios de transición energética y productiva.

Opsur